UNA DE PICOS
Vamos con la ilusión de niños con zapatos nuevos, son
las cuatro y media cuando salimos de Vigo y el tiempo acompaña,
también hay un aire de inquietud, ya que una se ha enterado que
lo que queremos hacer… No se puede… Que es muuuuy duro y no llegamos
hasta el refugio en todo el día, vamos, que hay que ir al
itinerario alternativo que alguien le ha chivao.
De momento, el que piensa que si se puede, la pifia ya de entrada:
Fonda Begoña de Posada de Valdeón, 10 de la noche, ¿Podemos
cenar? … No rotundo por respuesta, suerte que las dotes persuasivas de
la parte contratante de la otra parte, consiguen pasar del no, a deliciosa
cena.
Vivaqueamos en Cain, sobre la mullida yerba, junto a la cuneta, noche
estrellada y calurosa, buenos augurios. A las siete ya hemos desayunado
y enfilamos la garganta del Cares, vamos los cuatro solos, parece imposible…
Y que bonita es… en estas condiciones, sin romería, vamos.
Llegamos a los restos del puente de Trascámara, uno insiste
y dice: ¡Mirad!, por estos escalones tallados en la roca se
sube a “La Tranvía”, a la “Cuesta Duja”, a la “Canal de Ría”,
a… ¡NO! ¡Te dije que NO! [N. del Ed.: La tal Tranvía
empezaba con unos escalones que prácticamente había que escalar
y cargados con mochilas de travesía]. Y evidentemente, seguimos
la ruta alternativa, hasta la Majada de Culiembro, inconfundible agrupación
de chozas de ganado con copiosa fuente.
Bajamos al Cares, a cruzarlo por la “Puente Vieya”, estamos a 320 m
de altitud, por suerte, para llegar hasta el refugio Luege, en el Jou de
los Cabrones, a 2080 m, no hay ni 50 m de descenso en todo el recorrido,
con lo cual, el desnivel no llega a 1800 m o casi … ji-ji-ji ( de conejo
).
Iniciamos la ascensión por Pando Culiembro hasta la Fuente Cuanegra,
último lugar de aprovisionamiento de agua, a partir de aquí,
el suplicio de la Canal de Piedra Bellida, inclinado pedrero de mas de
700 m de desnivel.
A mitad de recorrido… el drama de la existencia: Un corderillo nos
ve llegar e inicia la huida, pero vuelve tras sus pasos hasta el fondo
de la canal, donde yace su madre agonizando, la golpea con el hocico…vamos,
levanta que llegan extraños. Siento un nudo en la garganta cuando
comprobamos que no se puede hacer nada por ella.
Seguimos la penosa subida hasta el collado de Cerredo Alto, enfrente
nuestro se divisa la Majada de Amuesa y a la derecha, los Cuetos del Trave;
nuestro itinerario; la progresión, ahora, es mucho más suave,
avanzamos entre jous, torcas y enormes caos de bloques, estamos en las
entrañas del Macizo Central, inmersos en un paisaje colosal
e inquietante, algún paso se ayuda con pasamanos de cable de acero,
son las seis de la tarde cuando llegamos al Jou de los Cabrones.
Sólo once horas…¿qué dije siete? …es que no tuve
en cuenta tanta pendiente ni que tuviésemos que descansar tantas
veces y… ¡CALLATE!
Cenamos en el refugio, charlamos con otros montañeros, algunos
nos miran como a bichos raros cuando saben por donde hemos venido, preparamos
el vivac a 50 m. del refugio, ya que este está a tope, a pesar de
tratarse del refugio de “Más difícil acceso de toda la península”,
el doble techo que llevamos con nosotros nos vendrá de perlas, hace
fresco a mas de 2000 m. de altura, aunque haga buen tiempo y estemos en
Julio. Hay que descansar bien que mañana va a ser un gran día.
Amanece un Domingo espléndido, nos lo tomamos con calma, el
desayuno en la cama, claro: Chocolate con churros o café con leche,
con croissant o tostadas, a elegir, total que no salimos de la tibieza
del refugio hasta las 10 de la mañana; Marino Muñiz, el guarda,
nos ha indicado someramente el camino a seguir y qué dificultades
podemos encontrar en la ascensión a Torre Cerredo, además
se ha puesto en comunicación con el guarda de Cabaña Verónica
que nos esperará hasta las ocho para cenar.
Enfilamos la abertura Sur del Jou de los Cabrones, cruzamos el Jou
Negro con restos de neveros y bordeamos Torre Cerredo por su cara SE, hasta
alcanzar el inicio de su vía normal, este es nuestro principal objetivo,
con sus 2648 m es la cumbre mas alta de “Picos” y de toda la Cordillera
Cantábrica.
Su ascensión es más espectacular que difícil,
una verdadera gozada, no se necesitan dotes de escalador pero si una cierta
experiencia montañera y capacidad de dominio del acongojamiento,
que aunque no es obligatorio, puede hacer su aparición (a mí
por ejemplo, en la bajada).
Hacemos cumbre aún con buen tiempo, picudas cimas nos rodean,
a nuestros pies, el Cares a casi 2300 m. en caída libre, las nubes
están entrando por Peña Santa… ¡Qué espectáculo!…
Podemos tener problemas con el tiempo, hay que espabilar.
Descendemos a la base, aquí se nos unen dos montañeros
astures que no tienen muy claro el camino a seguir y piensan que nosotros
sí… ¡Qué ingenuos!
Cruzamos el Jou de Cerredo: Pedreros, neveros, caos de bloques y algún
pequeño susto hasta alcanzar la Horcada de Don Carlos, un poco mas
abajo la Horcada de Cain, donde se inicia la Canal de Dobresengros, nosotros
descendemos hacia el Este, por camino bién marcado que conduce a
Vega de Urriello, enseguida hitos de piedra hacia la derecha, por sendero
poco marcado, indican el camino hacia Picos Arenizas que vamos bordeando
dejándolos a nuestra derecha, ganamos altura, el tiempo empeora.
Desde un primer collado vemos la majestuosidad del Pico Urriello, solo
unos instantes, ya que la niebla lo cubre en pocos segundos, forzamos la
marcha, queremos ver como sigue el camino después de un recodo que
nos lo oculta, la niebla llega antes que nosotros, la hemos bodido, pienso
yo, avanzamos lentamente, no podemos perder los hitos bajo ningún
concepto.
El viento empieza a soplar con fuerza hasta convertirse en ventisca,
el pedrizo hace su aparición, la cara se te llena de pinchazos,
pero la niebla desaparece y ello nos permite seguir el sedero sin problemas,
el pedrizo da paso al agua, la lluvia es intensa en algunos momentos, cuando
ella para, nosotros también, hay que tomar resuello, de repente,
la luz cegadora y el ruido ensordecedor aparecen al unísono, el
rayo nos ha caído prácticamente encima, nadie dice nada pero
la marcha se reanuda a trote cochinero.
El camino se bifurca, a la izquierda, bien trazado, desciende al Jou
de los Boches enfrente, cruzando la vaguada, se esboza tímidamente
subiendo hacia los Picos Urrielles los hitos nos indican que vamos bien,
enseguida llegamos a Horcados Rojos; Al Pico Tesorero ya subiremos otro
día; y con un tiempo infernal entramos en Cabaña Verónica
son las siete de la tarde.
Increiblemente, Marino (también), el hijo del guarda titular
(Mariano), nos está preparando la cena: Judías verdes y huevos
con chorizo… ¡Esto es la leche!… Más aun cuando nos enteramos
que podemos pernoctar en el refugio y evitaremos vivaquear. Por cierto,
en la tele estaban echando una de Mario Moreno: Todo predestinado.
Llega Mariano; Hace el porteo del refugio a mochila; Mientras cenamos
nos cuenta historias de Picos, nos aconseja no seguir el camino que teníamos
previsto: Torre del Llambrión y descenso a Collado Jermoso por Tiro
Callejo, quedamos en que mañana mientras desayunamos y según
el tiempo que haga nos indicará alguna ruta alternativa, eso sí…
Mañana por la mañana, que ha nadie se le ocurra salir del
saco antes de las nueve.
Desayunamos en Cabaña Verónica, en el exterior: Niebla,
llovizna y -4ºC, nos esperan, Mariano nos insiste en que debido a
la niebla, será difícil llegar al Llambrión, queda
mucha nieve en el Jou y no hay trazas, además la arista tiene algún
paso delicado y con la roca mojada es peligrosa, en Tiro Callejo el rappel
es obligatorio.
Así pues, desistimos de nuestro itinerario original e iniciamos
el regreso a Cain, salimos del refugio a las diez; buena hora; cruzamos
“El Dique” y nos dirigimos a Tiro Casares, hay hitos en exceso, pues se
entrecruzan diversos senderos, pero las indicaciones han sido precisas
y llegamos sin mas contratiempos al collado.
La bajada hacia Vega de Liordes, es por un laberinto de bloques, pedreros
y jous pero la dirección es clara y aunque cometemos algún
error, no llega a cundir el pánico y la pérdida de tiempo
es mínima hasta alcanzar el transitado sendero que desde Liordes
conduce hacia Collado Jermoso.
Llegamos a la Canal de Asotín, ahora ya solo es cuestión
de bajar y bajar, el sendero está bien marcado y hasta el tiempo
parece que mejora al ir perdiendo altura, nos desviamos un momento para
visitar el Llagu Bajero y aprovisionarnos de agua, después fuerte
descenso hasta la Vega de Asotín, donde también confluye
el sendero que viene de Collado Jermoso.
Mas abajo penetramos en el hayedo, se agradece el cambio de panorama,
pues el reino pétreo ya empezaba a ser agobiante, la Rienda de Asotín
tallada en pura roca, nos lleva hacia la izquierda a la vista de Cordiñanes,
hay que aguzar la vista: B…A…R…, cerveza con limonada… hay que ir hasta
Cain a por el coche… oye, por que alguien no hace auto-stop… se han levantado
dos… se van… que bieeeen.
Cena y habitación en Begoña, el baño en el pasillo,
pero solo cuesta 1100 ptas., como añorábamos una buena ducha
y una cama calentita. Mañana tenemos todo el día para regresar
a Vigo: A Picos… volveremos.
Con todo mi cariño a Carmen, Enrique y Lourdes, que no sé
si querrán volver a acompañarme. [N. del Ed.: Pues no sé,
no sé, a ver, la respuesta creo que es: ¡SI!!!!!!].
Gran Recorrido
MAR A MAR:
GALICIA EN PORCIONES
Una vez más nos hemos propuesto hacer rutas de largo recorrido
aprovechando algunos fines de semana al mes a modo de travesía.
Comenzamos el pasado mes de Septiembre con dos itinerarios de acercamiento
y abordaje al Monte Pindo, los pueblos circundantes y sus playas. Por supuesto
muchos de nosotros también hicimos desembarco en sus bares de ahí
que el nombre clave de la operación sea de Bar a Bar, pero se trata
de descubrir la costa norte y este de Galicia.
Partiendo de Serra de Outes iremos haciendo pequeños tramos
que nos acerquen hasta Betanzos aprovechando antiguas rutas medievales
que se acercaban a la que en otros tiempos fue capital del reino de Galicia.
Pasaremos por el Monasterio de Monfero y el de Caaveiro verdaderos reposo
espirituales en el corazón del Parque Natural de Fragas do Eume.
Entre maravillosos bosque autóctonos el río Eume discurre
enterrado en un cañón que pondrá a prueba nuestras
fuerzas. La belleza del lugar recuerda a la Serra do Courel pero en latitudes
más occidentales.
Poco a poco iremos hacia el este para adentrarnos en tierras luguesas
y así al final de nuestra misión celebrar el fin del trayecto
y el inicio del verano en la Playa das Catedrais en Ribadeo. Sus inmensos
acantilados y el furor de su mar serán el colofón perfecto
a una ruta llena de descubrimientos.
Tengo que relataros la expedición al Monte Pindo. La geología
del terreno es sorprendente como son las formas caprichosas de sus rocas
y las vistas desde la cima. A veces salpicando la subida pequeñas
praderas servían de reposo y merienda para los caminantes. Los caminos
se multiplican y las opciones de senderos te despistan hacia valles cercados
y te suben hasta centrales eólicas que coronan las cimas de las
montañas. El rumor hipnótico de sus aspas te recuerda a Don
Quijote y puedes llegar a entender porque hasta el más cuerdo enloquezca.
Hicimos noche en un prado limitado por pinos cerca de un mirador antes
de iniciar el acercamiento a Moa y próximo a la carretera que lleva
a Carnota. Fue una bendición porque los montes carecen de hierba
para dar paso a interminables tojales, así que podéis imaginaros
que su visión fue como ver un hotel de 5 estrellas.
La segunda etapa del Mar a Mar nos llevó a la desembocadura
del río Xallas cerca de Ézaro. Este río vierte sus
aguas al mar en una cascada sobre el acantilado del inicio da Costa da
Morte tan desafiante como el mar que lo acoge. Nuevamente la belleza paisajística
y de sus pueblos hacía que el esfuerzo y el abandono del hogar familiar
mereciese la pena.
M.C.
REFUGIO MONTE ALOIA
La Junta Directiva quiere agradecer la colaboración de los socios
que ayudaron a terminar las reparaciones que han puesto de nuevo en servicio
el refugio, en especial de Antonio Caldelas, Francisco Fernández
(Pacucho), Antonio Jiménez y Pablo Moa. La Junta Directiva también
quiere recordar al resto de los socios que:
- La llave para la utilización de cualquiera de los refugios
debe ser recogida en el local social, previa presentación de una
lista de todos los usuarios del refugio y haciéndose responsable
de cualquier desperfecto la persona que lleve la llave.
- En cualquier entorno de montaña es importante el respeto a
la naturaleza y al medio que nos rodea, pero en el caso del refugio Monte
Aloia, sito en un Parque Natural regido por la Xunta de Galicia, esto no
sólo es importante sino imprescindible para nuestra continua presencia
en el refugio.
ESPELEONOTICIAS
ESPELEOSECCIÓN
PRÓXIMAS ACTIVIDADES
DICIEMBRE
3 Sendeiro Circular de Priegue
6-10 Aitzgorri (Montaña Vasca)
10 Sendeiro do Aloia
15 Fiesta Fin de Temporada
17 Sendeiro Camos- Parada- Chandebrito